Historia sobre un corazón roto...
y tal vez un par de colmillos
Ilustraciones de O'Kif
Alfaguara Juvenil, 2001
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Enamorarse es complicado. Pero enamorarse de alguien que –según todo parece indicar– podría ser un vampiro, lo es mucho más. Sebastián lo único que quería era dormir bien, y empezó arrojándole píldoras somníferas al perro del vecino que ladraba toda-la-no-che. Quién iba a pensar que la dueña de este latoso perrito sería aquella que lo flecharía salvajemente desde la primera vez. Y todo marcha más o menos bien hasta que Pedro, el mejor amigo de Sebastián, empieza a notar ciertos extraños comportamientos en ella... |