Aquí estoy en China, a donde fui también representando a la SOGEM. Esta fue la visita a los famosos guerreros terracota.

 

En la Gran Muralla.

 

Con mi profesor y compañero en el Consejo Directivo de la SOGEM, el dramaturgo Tomás Urtusástegui.

 

Aquí estoy con mi padre en un mercado flotante en las afueras de Bangkok.

 

Y aquí estoy en la Estación Chajul, en el corazón de la Selva Lacandona, a donde fui a escribir la tercera parte de la trilogía de J. J. Sánchez. Me acompaña el grupo de invstigadores que amablemente me integraron a sus actividades. Aprendí mucho sobre peces.

 

Muy aventurera, ¿no?

 

Aquí en el río Lacanjá.

 

Esta es la Mapacha, que en realidad es una tejona y a quien se le metió un colmoyote en el trasero y yo fui testigo de cómo se lo sacaron. Ese dramático evento quedó plasmado en El Cocodrilo que lloró de noche.

 

Y este es un saraguato o mono aullador, que así, inofensivo como se ve, en las noches es capaz de pegar unos alaridos que lo hacen parecer una bestia sedienta de sangre.