Trilogía de J. J. Sánchez

Ilustraciones de Carlos Beltrán



J. J. Sánchez y el último Sábado Fantástico
Alfaguara Juvenil, 2003



Todo comienza mal. A J. J. y a su familia los echan de la casa donde viven, y se ven obligados a alojarse en un departamento extra que tiene la Bisa (bisabuela) en un multifamiliar. J. J. sabe que todo se debe a que su mamá no está con ellos. Está en algún lugar de Chiapas, y él decide ir a buscarla. En este primer libro conoce a la Bombonita, que inmediatamente se convierte en el amor de su vida, y al Mé, un niño de la calle que vive cerca del multi. Con ayuda de este último y sus amigos de la escuela, intentará juntar el dinero que necesita, para lo cual terminan inscribiéndose en el programa de concursos Sábado Fantástico, donde el malvado conductor Fernandín les hará la vida imposible.
Si quieres leer el arranque de la trilogía, pica aquí:






J. J. Sánchez y la turbulenta travesía del Alacrán
Alfaguara Juvenil, 2004



J. J., con ayuda de su amigo el Mé y otros niños de la calle, logra reunir lo que necesita para viajar a Chiapas. Compra el boleto de camión más barato que encuentra, sin saber que eso le causará un viaje lleno de peligros y contratiempos, y para colmo, la Bombonita insiste en mandarle por mail claras pero terribles indicaciones de que sólo lo quiere como amigo. (Uf). En esta segunda parte J. J. conoce nuevos amigos, como Juancho y Ana, quienes le ayudarán a llegar hasta San Cristóbal de las Casas y a resolver el misterio del paradero de su mamá.
Si quieres leer un fragmento de La turbulenta travesía del Alacrán, pica aquí:






J. J. Sánchez y el Cocodrilo que lloró de noche
Alfaguara Juvenil, 2006



Este es el emocionante desenlace de la historia, que toma lugar nada menos que en el corazón de la Selva Lacandona, donde el casi temerario J. J., al lado de Astianax, un niño lacandón, enfrenta peligros aún más grandes que en las anteriores entregas (Esto sin contar los moscos, que no son peligrosos pero sí muy molestos) y llegará al final de su aventura. Si quieres leer un fragmento de “El Cocodrilo que lloró de noche” pica aquí: